En términos de comunicación nos está tocando vivir un cambio social sin precedentes; la híper conectividad entre ciudadanos, organizaciones, empresas y gobiernos genera una dinámica que sorprende a algunos de los mencionados y que es aprovechada por otros, por ejemplo los ciudadanos que han visto en esta capacidad de comunicación la oportunidad de hacerse más partícipes ante las decisiones que toman gobiernos y empresas. La capacidad ciudadana de injerir (así, con J) en este dinámico universo es casi infinita, pero como dijera el Presidente Rajoy al querer explicar el escándalo de sobre-sueldos en su partido: “salvo alguna cosa”.