Ante la idea de “democracia”, el Estado debe ser gobernado por quien legítimamente ostente el cargo a partir de la mayoría de votos obtenidos… de la mayoría popular. Bajo esa lógica, la construcción de Gobierno como forma de contener y procurar las mejores condiciones para los gobernados lleva intrínseco, en el proceso, la definición de las fuerzas representativas que se propusieron para jugar el papel de Gobierno, pero que no fueron favorecidos por las mayorías, y que quedan en su papel de fuerzas políticas opositoras. A esta oposición le corresponde jugar el papel de juzgar al gobierno, de mantenerle su actuar dentro de lo conveniente para las mayorías.