La cantidad de dinero que nos birla la banca y Gobierno (+IVA) (¿masiva?) por hacer uso de nuestro dinero vía “comisiones”, algunas de las cuales rozan en el ridículo al pagar casi por respirar dentro de una sucursal bancaria, la dificultad para hacerte de un crédito razonable, y los millones de mexicanos que viven bajo la asfixia de su tarjeta de crédito, han matado el otrora oficio de ser banquero para devenir en las nuevas “Tienda de raya”.