Greenpeace obtuvo estudio oficial que indica que hay cientos de sustancias tóxicas en el agua que ponen en riesgo a las poblaciones ubicadas en la cuenca. Gustavo Ampugnani, director de campañas de Greenpeace México, denunció que, por más de un año, diversas autoridades ocultaron “información crítica sobre el estado real de la cuenca del río Santiago, en Jalisco, donde reconocen la existencia de cientos de sustancias tóxicas, en su mayoría generadas por la industria, y admiten que esta contaminación pone en riesgo a las poblaciones locales”.